Sobre nosotros
Dos gustos distintos, una misma taza.
Sosiego nació de dos inquietudes: que en Colombia tomáramos el café que cultivamos, y que volviéramos a darnos tiempo para disfrutarlo.


Nuestra historia
Así empezó
Somos dos personas con gustos que parecían no tener mucho en común, hasta que nos encontramos en el café de especialidad.
Aprender a prepararlo y a disfrutarlo nos cambió la forma de ver una taza. Y con eso llegaron dos preguntas que no nos dejaron en paz.

La primera pregunta
¿Por qué no tomamos el café que cultivamos?
Colombia es el tercer productor de café del mundo. Pero el mejor grano casi siempre se va lejos, y muchos crecimos con un café amargo que había que endulzar para poder tomarlo.
Quisimos cambiar eso, una taza a la vez: servir café de especialidad de nuestras montañas, contar de dónde viene y enseñar a prepararlo, en la barra y en nuestros talleres.
La segunda pregunta
¿Cuándo fue la última vez que te sentaste sin prisa?
El mundo va muy rápido. Comemos de pie, respondemos mensajes mientras conversamos y el café se volvió algo que se toma de afán.
Sosiego quiere decir calma. Creamos un lugar para lo contrario: sentarse sin mirar el reloj, conversar con tiempo y tomarse un buen café. El arte de hacer una pausa.
«El café une historias y crea recuerdos.»

Del grano a la taza
Lo que pasa detrás de la barra
Cada taza lleva su tiempo. Así se ve el café antes de llegar a tu mesa.

01Molienda

02Dosis

03Extracción

04Filtrado

El símbolo
Un solo trazo, muchas formas de leerlo.
Míralo con calma.
- La S de Sosiego, con una taza al centro.
- Una persona meditando, una de nuestras herramientas para la calma.
- Una Chemex, el primer método que nos enamoró del café.
- Un infinito: un trazo que no se corta y siempre vuelve al café.
Fuera de la barra
También nos encuentras afuera
Llevamos el café de Sosiego a ferias y eventos.
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